dimarts, 12 de setembre de 2017

Lácteos

A mí nunca me ha gustado demasiado la leche, ni ninguno de sus derivados; pero tampoco ninguno de sus sucedáneos, como leche de almendra, de soja o las muchas variantes. Aunque tampoco entiendo muy bien para qué buscar un sustituto, si no me gusta, pues no la bebo.


Lo peor de todo es que cuando era pequeña en mi casa éramos vegetarianos, con lo que mi dieta estaba reducidísima sin los lácteos, sobre todo en los restaurantes; por no hablar de que casi todos los platos llevan de forma obsesiva queso. Además, en esa época no venía casi nada indicado en las etiquetas, no como ahora, en las que incluso en el maquillaje viene indicado si es vegano o no (no para comérselo, claro, es una cuestión más de conciencia, aunque supongo que también puede ser comestible, ¿no?).

dilluns, 11 de setembre de 2017

Corrector

He tenido que quitarme el corrector del móvil, del ordenador y de todas partes, porque es un ser traidor, que cuando menos te lo esperas te la juega. No tiene bastante con cambiarte todas las palabras, sin consulta previa ni criterio alguno, puesto que el que lo programó tenía conocimientos muy básicos de lengua y por qué no decirlo, también de lenguaje informático; además decide en qué lengua prefieres escribir, ¡pues como si es en sueco, escribo lo que me da la gana! Y después de dos puntos escribo en minúscula, ¡analfabeto!



Y en el fondo no soy muy maniática, el roncador hay días que me escribe con ideogramas... la mayoría de las veces no tengo ni idea de qué dice, pero se lo perdono porque el día de la boda me comprometí a quererle incondicionalmente (y porque me hace la comida cada día).

divendres, 8 de setembre de 2017

De vida

Tengo una amiga que está permanentemente a dieta, solo come cereales con nombres raros y unos zumos con aspecto asqueroso y, a juzgar por su cara cuando los toma, nada ricos. Luego, en plena comida, se me queda fijamente observando, al acecho, y acuciada por el deseo acaba picoteando de todos los platos ajenos (cualquiera le dice que no, da miedo). Claro, ella pide ensalada y algo a la plancha y lo acompaña con lo que yo esté tomando. Y luego me suelta que yo con lo del comer soy muy de vida, un eufemismo para llamarme glotona.

Eso sí, cuando llega el café, a mí siempre me traen sacarina y a ella dos de azúcar. ¡A ver! ¡¡Que yo también mantengo la línea y necesito azúcar!! Me tienen frita con el temita, si yo quisiera estaría hecha una sílfide, es una opción y mi decisión, así que señores camareros, ¡déjenme en paz con el acoso! 

dijous, 7 de setembre de 2017

Errores sin consecuencias

Tras una larga tradición de compras online, sobre todo desde que nos mudamos, he tenido experiencias para todos los gustos y colores; a día de hoy tengo algunas tiendas de cabecera que nunca me fallan y luego están las grandes decepciones. Es curioso, pero lo que tengo más claro es que pueden equivocarse en el envío, puede haber retrasos y cosas varias, hechos que acepto y comprendo, puesto que todos somos humanos, aunque curiosamente esos errores suelan ser a su favor.


Hace relativamente poco, hubo un caso desesperanzador, el roncador se enamoró de unos zapatos y por dos veces nos mandaron la talla equivocada -eso ya es ineptitud, ¿no? Por una vez, podrían enviar dos pares y que su equivocación nos beneficiara, ¿no? Me pregunto qué me pasaría a mí si en mi trabajo me equivocara tan a menudo y además ni siquiera lo reconociera... pues que me iría al paro directamente (sin la menor duda).

dimecres, 6 de setembre de 2017

Hibernación

A ver, un poco de orden porque esto no se puede aguantar. De toda la vida me han venido con lo de la operación bikini como desde el mes de marzo, mes en el que solo pensar en bañarme me pone los pelos como escarpias, pero de frío. Bueno, vale, lo acepto por tradición, que no por comulgar con ello. 

No van y ahora, cuando debería empezar la campaña del polvorón y del turrón, me salen con que hay que estar sano, ponerse a dieta, ir al gimnasio... nooooooo, esto es como los osos, pero a la inversa, en invierno hay que acumular calorías para aguantar el verano pasando hambre y que entre la prenda de baño.

dimarts, 5 de setembre de 2017

Basurillas

Sabes que tienes diógenes cuando vas al dentista, le preguntas qué hace con las cajas de cartón de las férulas que le sobran, y sales megacontenta porque te llevas su basura a casa. Y lo peor es que voy a hacer un calendario de adviento, ¡¡¡a 3 meses vista!!!


Ahora solo me falta convencer a todo el mundo de que me guardo el papel de envolver de todos sus regalos, y luego me quejo de que mi madre nunca tira nada, no sé de quién lo habré aprendido.

dilluns, 4 de setembre de 2017

Terapia

Sabes que el día va a ser raro cuando recibes una llamada de Antena3 proponiéndote participar en un programa de terapia de pareja, y lo peor es que no sabía si colgar o hacer preguntas, porque tenía muchas, pero con la edad me he vuelto comedida y muy educadamente he contestado que no, gracias. ¿En serio alguien se va a prestar a sacar todos sus trapos sucios en antena? Por muy mal que vaya la cosa, no sé yo, porque el roncador y yo lo llevamos bastante bien, en parte porque es un santo varón, de una bondad infinita; y en parte porque a veces vale más no remover mucho la mierda (ahí mi sabiduría infinita y sin tapujos).


En fin, que Telefónica le da mi teléfono a todo quisqui, para que luego me metan el rollo de la protección de datos. El que se inventó esa normativa sí que tendría que ir al programa de parejas, a ese o a alguno de busco pareja porque mi madre ya no me aguanta en casa por pesado. Si el otro día en el médico no me querían hacer el justificante porque decían que incurría con la protección de datos, y con mi nómina a fin de mes también, ¡venga ya!

diumenge, 3 de setembre de 2017

Tentaciones

Ayer me descubrí observando a una chica en una pastelería, estaba muy delgada y se había pedido todo aquello que me apetecía comer, es decir, estaba viviendo mis deseos más oscuros en bollería a través de ella. Y de repente me di cuenta de que era yo hace unos 10 años y estuve tentada de avisarla, porque el cuerpo tiene memoria selectiva y el mío se acuerda de toda la Nutella y de cada una de las madalenas que me he comido, sobre todo en la zona del culo. Luego pensé que habría parecido una vieja gorda y chiflada, así que me ahorré la humillación y esbocé una sonrisa malévola.


Sí, ya sé, quién me manda a mí meterme en una pastelería, y lo voy a reconocer, me coloco con el olor a azúcar y a mantequilla, por eso este verano me he ido a París, no por los monumentos ni por nada tan chorra, por los cruasanes y por las crêpes sucrées.

dissabte, 2 de setembre de 2017

Bingo

Hace tanto que escribo este blog que a veces no recuerdo qué os he contado y qué no, así que haciendo gala de mi perezoso carácter, paso de mirarlo y rebuscarlo y si ya os lo he contado, pues señal de que me hago mayor y de que mi memoria todavía es peor de lo que era. 



Esta semana algo, vete a saber qué, me ha recordado a mi madre diciéndome: "Los 18 solo te sirven para votar y para jugar al bingo, nada más". Así que con la mayoría de edad ejercí esos mis derechos otorgados por mi madre, y ninguno más. Y gané (con el primero nada más que ejercer mi derecho a voto, que no es poco), con el segundo fui al bingo y jugué mi primer cartón, gané 13000 pesetas (no os lo calculo en euros por lo de la carestía de vida, no sería real). Como soy muy miedosa con el tema adicciones, acepté un segundo cartón -porque no me preguntaron si lo quería-, recogí mis cosas y fui a enseñárselo a mi madre, un poco como venganza por tenerme tan atada al yugo materno (aunque fuera para mi bien). Para vuestra información, porque sé que hay mucho cotilleo, nunca más he vuelto a entrar en el Bingo, a pesar de que una de mis mejores amigas es crupier en un casino.

divendres, 1 de setembre de 2017

Colonización

Definitivamente, el problema de las hormigas está llegando a límites insospechados, no solo están constantemente intentando colonizar mi jardín, ahora resulta que también lo han intentado con la Dama de Elche, y parece que como mínimo una de ellas ha conseguido traspasar la seguridad del museo arqueológico. Malas lenguas hablan de una biznieta de la hormiga atómica, pero eso todavía se está por confirmar.


Hasta ahora mi peor temor era que las cucarachas, esas eternas supervivientes, se hicieran con el poder en el mundo... empiezo a sospechar que el peligro real son las hormigas, mucho más organizadas e inteligentes.

dijous, 31 d’agost de 2017

Back to School

La entrada de hoy tiene un contenido muy triste e incluso de autoayuda: mañana vuelvo al trabajo. Lo cierto es que lo que voy a decir va a herir gravemente la sensibilidad de algunas personas, y es que tengo unas ganas terribles de empezar. Tal como os conté, creo que una única vez, porque no suelo hablar aquí de mi profesión, soy profesora; y creo que lo hice porque había tenido un conflicto entre mis dos grandes amores y especialidades: la lengua y la educación especial. Hace un par de años renuncié a mi plaza, no porque no me encantara, fue más un desgaste físico y emocional, bastante relacionado con la forma que tiene de tratar este gobierno la educación especial y, por supuesto, con cómo llevaba el centro mi superiora (suena a monja, ¿no?). Fue una decisión difícil anímicamente, muy dura también económicamente, y que ahora, con perspectiva, me alegro de haber tomado. 


Pues bien, en el centro de secundaria donde durante este curso me he dedicado a pervertir mentes poco maduras con versos de Lope, Ruben Darío o Gabriela Mistral; me han contratado para volver a las trincheras, aunque a pequeña escala, en lo que normativamente se mal llama USEE (unidad de apoyo a la educación especial) y que se ha rebautizado como Aula de impulso, porque la semántica es muy importante. ¿Por qué he cambiado de opinión? Conozco el centro, mi equipo es el mejor del mundo y nos compenetramos muy bien, ¡y porque me va la marcha, marcha! Sé que en un par de meses estaré deseando matar a algún adolescente "soy rebelde porque sí", pero ahora mismo estoy animada, relajada y entusiasmada.

dimecres, 30 d’agost de 2017

Psicosis

El roncador hoy me ha hecho darme cuenta de algo preocupante. Estoy obsesionada con comprar tijeras, por lo menos tengo 30 tijeras repartidas por la casa, ya sean de podar, para la cocina o para papel. Y lo peor es que estoy convencida de que si veo otras estaré tentada de quedármelas. Me pasa lo mismo con los cuchillos, pero eso se ve que lo tengo más controlado, porque tengo los justos y necesarios.


Y el caso es que yo creo que las he utilizado todas alguna vez en mi vida... y lo peor es que siempre me han dado algo de miedo tanto tijeras como cuchillos, seguramente porque soy patosilla y ya he sufrido más de un accidente doméstico con esos utensilios en concreto... bueno, y con tenedores también, la verdad. Hace poco estuve tentada de comprarme un juego de cuchillos de cerámica, pero me eché para atrás, porque eso hubiese sido un genocidio de dedos, que me conozco y va a parecer una escena de Psicosis.

dimarts, 29 d’agost de 2017

Adictos que esperan

Hace unos días tuve que esperarme en una sala de espera por una prueba, cosas de rutina, nada grave. Como sabía que me pasaría como mínimo una hora allí me llevé todo el arsenal: libro, música, sudokus, botella de agua... en fin, que lo tenía todo para pasar el resto de mi vida allí, incluso unas galletitas. Ahí confirmé que lo mío es de psiquiátrico y que siempre voy preparada para el fin del mundo.



Y de repente me fijé en lo que hacía el resto de personas de la sala que, como yo, esperaban. Lo cierto es que pensé que hace unos diez años hubiera sido una escena perfecta para un thriller de miedo futurista: todos y cada uno de ellos tenía pegado en la mano el teléfono móvil, y la mayoría jugando a juegos estúpidos, no es que estuvieran resolviendo la ecuación que iba a salvar el mundo de la escasez de alimentos. El roncador dice que soy una exagerada, pero empieza a preocuparme que a nadie más le preocupe tanta adicción al móvil.

dilluns, 28 d’agost de 2017

Pececillos

Tengo dos pececillos desde hace muchísimos años, ayer calculé que como mínimo uno de ellos debe de tener unos 10 años, el otro sustituyó a mi pececillo amarillo. Se llamaba Zipi, y el rojo se llamaba Zape; pero desde que se murió Zipi que decidí no ponerles nombre, porque me afectó más de lo que debería, nunca pensé que un pescadito me afectara tanto. 


En ese momento, ya hace años, decidí sustituirlo por otro pez cometa, pero esta vez no lo elegí por su color ni su belleza, fue por su durabilidad. Me quedé con un pez feo, con manchas y que ahora mismo ha crecido tanto que parece una trucha (he llegado a pensar que me lo colaron). A su lado, Zape parece minúsculo y lo mira con carita asustada. Protagonizan persecuciones eternas y, si no fuera porque a veces les veo dándose besitos, me replantearía su coexistencia. Supongo que juegan, como mis lindos gatitos, que cuando no pelean estilo Karate kid, están besuqueándose y dándose abracitos.

diumenge, 27 d’agost de 2017

L de novata

Nadie habla de ello y no entiendo por qué... hace algo más de dos meses, por razones ajenas a mis intenciones personales y por cosas de la vida, tuve que apuntarme para sacarme el carné de conducir. Nunca lo he necesitado ni lo quiero, porque se ve que cuando apruebas el examen todas las leyes referidas al código de circulación se te olvidan y puedes conducir como un salvaje, además de que hay mucho mal educado conductor por el mundo. Bueno, pues eso, que me apunté y el mismo día del pago se pusieron de huelga los examinadores.



Sé que soy gafe y estoy acostumbrada, no se lo pido para mí, señores de la DGT firmen ya mismo un acuerdo con los examinadores, son buena gente (a ver si me toca uno que me lea) y merecen un sueldo digno... y piensen también en todos esos adolescentes que a sus dieciocho años se mueren por lanzarse a la carretera. Y eso me lleva a la industria del automóvil, porque si tenemos en cuenta todos los padres que pensaban regalarles a sus hijos un coche... pues eso, se nos va la economía a hacer gárgaras. Por no hablar de la cantidad de autoescuelas que se están yendo a pique, claro está. Y después de decir todo esto... ayer leí que parece que han pactado algo, ahora tendré que estudiar en serio porque ya no puedo culpar a la huelga de mi pereza y desidia hacia estudiar el contendio del código de circulación.

dissabte, 26 d’agost de 2017

Insensibilidad auditiva

Vale, ya está, me he hartado. No es que no me guste la música, es que no tengo por qué escuchar la que escuchas tú. Tener que aguantar que la gente esté en la calle escuchando algo a lo que llaman música, y a pesar de parecerme a mi abuelo lo diré, es ruido y palabrotas, sobre todo de lo segundo, podría considerarse un delito grave y penado con castigo de mi elección (tendría que meditarlo); pero ya no entro en los gustos musicales ajenos, cada uno en su casa que haga lo que quiera, y la palabra clave es CASA, no la calle ni ningún otro lugar público que pueda dañar mi sensibilidad musical. Aunque debo destacar que tengo algún vecino no diagnosticado de sordera y de imbecilidad que pone la radio a un volumen indiscriminado y al que no sé si gritarle (para que me oiga), romperle el aparato (la radio, digo) o ponerle a todo trapo Raphael, mientras canto desgañitándome.


Es más, hay un chico con un problema auditivo grave y con un ego enorme que frecuenta mi línea de cercanías, al que incluso ha habido gente que le ha dado dinero para que dejara de cantar. El pobrecillo le pone toda la pasión, incluso demasiada, y hay que reconocerle que no deja a nadie indiferente. Pues estoy por contratarle y que todas las noches le cante una serenata al vecino bajo su ventana; es más, que lo siga por todas partes, como si de un bardo se tratara. Todo por darle una oportunidad al chico y un castigo ejemplar al imbécil.

divendres, 25 d’agost de 2017

Turisteo

Esto de las vacaciones me tiene tan desconectada que he decidido explorar en mi propia tierra, he estado visitando museos y haciendo cosas de guiri. Además, como el roncador siempre se equivoca de línea de tren, he decidido que no le avisaré y a ver dónde nos lleva el destino. Teniendo en cuenta mi suerte ya me veo en un polígono industrial remoto, pero voy a darle una oportunidad al maldito azar.


No sé si ambientarme y ponerme sandalias con calcetines blancos, o va a ser pasarme un poco. En todo caso, con lo blanquita de piel que soy, un poco de pinta de guiri ya gasto.

dijous, 24 d’agost de 2017

Incívicos

No hay nada que me moleste más que la mala educación, y en el tren parece concentrarse toda. Pies encima de los asientos, y que no me digan que sus zapatos están impolutos, porque todos sabemos qué pisamos por la calle; gente que se descalza porque está más cómoda, aunque yo no pueda respirar por el hedor, porque tengo pituitaria; los asientos especiales están indicados con otro color y con rótulos, entonces, ¿por qué te sientas ahí?



Aunque el colmo es ir al cine, algo que solía disfrutar hasta que me dio esta intolerancia a la gente o hasta que me he dado cuenta del incivismo incipiente: lo mismo de lo anterior y se le añade el uso del móvil, que suena, hace luces y me ciega cada dos por tres. Si te llaman, siente vergüenza, ¡no contestes! He llegado a pensar que todos estos que no pueden vivir sin responder o enviar mensajes deben de trabajar en la NASA, salvan vidas y no pueden despreocuparse ni estar incomunicados como es mi caso.

dimecres, 23 d’agost de 2017

Los muy cafeteros

En mi casa, no es que seamos muy cafeteros, es que nos metemos por vena el café, y a poder ser por cubos o barreños, no por tazas. Además, he heredado por parte materna esa incansable manía de remover durante largo rato y haciendo el máximo de ruido mi café, probablemente porque suelo echarme unas 4 o 5 cucharadas (digamos que tomo mermelada de café).


En resumen, soy adicta al café y al azúcar, y si hurgo un poco más... vete a saber lo que sale en este post. De hecho, lo que más temo es que me quiten la cafeína, y el caso es que tomo a cualquier hora, incluso antes de ir a dormir, y a mí solo me quita el sueño los ronquidos de marido (y eso sí que no tiene remedio y está asumido).

dimarts, 22 d’agost de 2017

Radiofónico

Por nada del mundo me haría militar, soy más de dar órdenes que de seguirlas; pero entonces tengo que deletrear algo y no me salen las palabras... por ejemplo, mi nombre: S de samaritano, E de Einaudi (un compositor, cómo se me ocurre, si nadie le conoce) y la S, pues lo mismo que antes. Y luego me da risa cuando alguien dice: k de kilo, porque me da por escribir q de quilo y la lío siempre, y sé que es por llevar la contraria.



Total, que nadie me entiende cuando deletreo. En cambio, si tuviera un código claro como el alfabeto radiofónico de la marina o de la aviación. Bueno, en realidad igual no hace falta hacerme militar, con aprendérmelo ya bastaría, que lo he buscado ahora mismo por Santo Google y está enterito. Aunque no me imagino diciendo cosas como tango, alfa, november, bravo... porque seguidamente soltaría algo como corto y cierro.

dilluns, 21 d’agost de 2017

Thriller

Me he tragado tantas pelis y series de apocalipsis, que tengo claro que, ante cualquier catástrofe, estoy muerta. Solo espero que sea un apocalipsis zombi, como mínimo tendré tiempo de vagar indefinidamente comiéndome los cerebros ajenos... aunque debo decir que sospecho que ni eso, con lo gafe que soy, o me liquidan a la de cambio o me quedo encerrada en un lavabo a solas, porque eso es otra cosa que me preocupa, paso tanto tiempo allí que indiscutiblemente la cuestión me pilla con los pantalones bajados. Y con el miedito que me daba a mí de niña la canción de Michael Jackson, Thriller.


Y si el tema va de vampiros: por favor, señor o señora que me muerda, déjeme pasar por la esteticién, que luego tendré que pasarme toda la vida con las piernas peludas y mis mejores amigos serán hombres lobo a los que no les importe mi falta de depilación.

diumenge, 20 d’agost de 2017

Lost in translation

Hace unos días unos turistas me preguntaron por una calle. Sé que entre el roncador y yo nos explicamos bastante bien, en inglés y en francés, que somos unos cracks políglotas; pero me quedé con la sensación de que no les había quedado lo bastante claro... y 3 días después, sigo preocupada, me siento responsable de ellos. ¿Dónde andarán? ¿Lo encontrarían?


La próxima vez les doy un busca, mi teléfono, y les pongo un localizador para que no se me pierdan. Si hace falta abusaremos del conductismo y les daremos una descarga cada vez que el rastreador se dé cuenta de que están equivocando el recorrido. ¿Será demasiado drástico? Es que lo paso muy mal al no saber si han encontrado EL CAMINO CORRECTO.

dissabte, 19 d’agost de 2017

Instintos básicos

Esto solo me puede pasar a mí. Insisto en ir al gimnasio y desde que estoy haciendo deporte ya he engordado dos quilos, quiero pensar que es todo músculo, pero me doy cuenta de que no es cierto o es musculatura invisible en sitios absolutamente innecesarios, es decir, todo está concentrado en el culo, para qué me voy a engañar.



Debo de ser caso científico, si incluso he dejado de comer esas patatas que están tan ricas, esas de las que no quiero decir el nombre por lo de no hacer propaganda GRATIS, pero la bolsa es negra con letras doradas y meten droga en lugar de aceite, porque son lo más adictivo que nunca haya catado mi paladar. No voy a desistir, "juro que volveré a pasar hambre" y que mi cuerpo volverá a su tamaño original, me abstendré de helados y de crêpes sucrées, o bien desistiré en mi empeño y desataré mi apetito más mordaz ante la sección de chocolate del primer supermercado que pille.

divendres, 18 d’agost de 2017

dijous, 17 d’agost de 2017

Ladrón caritativo

Se ve que estoy en semana temática, porque después de la entrada de ayer me acordé de algo que nos pasó estando de vacaciones. Estando en el metro, un chico nos mostró una cartera y nos preguntó si reconocíamos la fotografía del documento de identidad, era del hombre que estaba sentado a mi lado. Al parecer, el ladrón se la había robado del bolsillo sin que el señor se percatara de ello, y antes de salir del vagón le había dado tiempo de sustraerle todo el dinero, con excepción de 10 euros, y tiró la billetera al suelo para que la encontrara. 


A mí me pareció sorprendente, no estoy habituada a ladrones tan detallistas, no solo no lo dejó sin un céntimo, además le devolvió toda su documentacion, porque me imagino lo engorroso que debe de ser que te suceda eso en un país extranjero. Sí, ya sé, le robaron y no lo disculpo, pero lo cierto es que dentro de lo malo... Por cierto, el señor ni se inmutó, para mí que le deben de robar a menudo, su esposa puso cara de "otra vez" y tan tranquilos; si me hubiera pasado a mí, fijo que hago parar el tren e interrogo a todos uno por uno.

dimecres, 16 d’agost de 2017

Fort Knox

Este verano han vuelto a entrar en casa de mis padres, ya es la segunda vez. En la primera utilizaron la fácil accesibilidad al piso para robar en casa de los vecinos: a mis padres no les robaron nada, lo revolvieron y rompieron absolutamente todo, incluso se bebieron un par de bebidas enlatadas -aunque la científica no halló a los culpables, a pesar de tener su ADN; sí, ya sé que he visto muchas pelis y esto es España...


Al igual que la otra vez, han robado en ambas casas y a mis padres les han dejado su pertenencias intactas. O bien los vecinos tienen una mina de oro en su casa o estamos en todas las listas vacacionales de los ladrones de pisos. En todo caso, mi padre ha encargado un cartelito de latón para la puerta de entrada, en el que dice: "Siga buscando, en esta casa ya han entrado dos veces".

dimarts, 28 de febrer de 2017

Reacondicionado

Adoro la belleza del lenguaje y del marketing. Ahora está de moda vender productos reacondicionados: a ver, de los de segunda mano o que han estado expuestos, devueltos o tienen un golpecito, los de toda la vida; pero debo reconocer que no suena igual, porque con reacondicionados mi conciencia se queda como más tranquila, estoy dando una segunda vida a un objeto, le estoy dando una oportunidad. Y en el fondo es así de sencillo, es lo que estoy haciendo, no caer en la absurdidad consumista de deshechar todo lo que ya no está de moda o no funciona (y se puede arreglar).


Así de feliz me pongo cuando encuentro una ganga de mercadillo.

De hecho, al final me he comprado un móvil reacondicionado, uno de esos de la manzanita, y ahora puedo decirlo con toda la autoridad del mundo, no son nada del otro mundo: es poco práctico, poco intuitivo, pesa mucho, y encima pone clarito que lo han fabricado en China, así que mi conciencia se tambalea... suerte que le he dado otra vida. De hecho, es algo que llevo tiempo haciendo, y ya no por una cuestión económica, a menudo prefiero comprar de segunda mano algunas cosas, sobre todo libros y películas en dvd (dos cosas a las que soy adicta). Mis padres siempre han sido un poco así, si algo no lo usas o ya no lo necesitas, ¿por qué no cambiarlo con otra persona para la que sí sea importante?

diumenge, 29 de gener de 2017

El año del gallo o cómo ser mujer

Mi menstruación solo viene en días señalados, necesita hacerse notar, incordiar, torturar... Llevamos un año estupendo: primero vino por Reyes, a buscar su regalo; y hoy, que celebramos el nuevo año chino, ahí está, acechando otra vez. Estoy acongojada, porque en nada tenemos mi santo, el cumpleaños del suegro, San Valentín... y todo en menos de 15 días. Y sí, es irregular, viene cuando quiere y tarda en marcharse, es como un pariente lejano al que no quieres ni ver, pero tienes que aguantarlo.


Estoy deseando tener la menopausia solo por ahorrarme el mal trago, aunque viendo cómo lo pasó mi madre, no sé yo si me convence demasiado. Lo peor es esta sensación entre fragilidad y furia descomunal, en la que tan pronto le pegaría a alguien como me echaría a llorar, o todo a la vez. Y lo único que parece calmarme es comer toneladas de chocolate.
Y en otro orden de cosas, que nada tienen que ver: muchas felicidades a todos aquellos que hoy entráis en el año del Gallo.

divendres, 27 de gener de 2017

De compras

He estado mirando bolsos, porque siempre voy con la mochila y a veces me gustaría ir de mujer fatal, y para ello necesito un precioso bolso de piel, que haga juego con mi mirada... pero en cuanto he visto que ninguno de los que me gustaba bajaba de 100 euros he pensado que si me lo roban me iba a saber peor perder el bolso que su contenido, si yo no he llevado más de 5 euros juntos desde hace años. 


Que no es coña, es tentar la suerte: a una amiga mía le robaron el móvil y se lo devolvieron por pena... a mí ni siquiera me lo miran, porque se apaga a discreción, o sea, cuando le da la gana (no lo diré muy fuerte, pero los Reyes me trajeron un vale para uno nuevo).

diumenge, 22 de gener de 2017

Un buen marido

El roncador es un muy buen marido, pero tiene un defecto, está muy enamorado y no puede estar mucho rato alejado de mí. Sé que a priori eso suena maravilloso, y no me quejo, aunque a veces tengo ganas de pasar un poco de tiempo conmigo misma. Hace unos días así se lo manifesté, le dije que igual iría bien que se buscara una afición, o mejor, que se hiciera católico y se fuera los domingos a misa de 12, que yo con eso ya tenía suficiente.



Pues no va y se me levanta hoy diciendo que a las 12 tiene cita con Dios... hoy que tengo muchas ganas de mantita, sofá, película y unos mimos de roncador. Al final me ha dado una alternativa, aunque me he decantado por otra: que vaya poniendo la 2, porque llevan toda la vida dando la misa de los domingos y así la vemos juntos. Eso me pasa por poco cariñosa y desapegada. Ahora no sé si hacer palomitas o sacar el rosario de mi abuela, menudo dilema (igual ya vale con el último capítulo de The young pope, que me tiene enganchadísima).

dissabte, 21 de gener de 2017

Poco tacto

Hay gente que ha nacido con el tacto intacto, o carente de él. Sin ir más lejos, hoy me estaba acordando de una vez que fuimos al ginecólogo cuando era jovencita, igual tenía 18 años. Íbamos a menudo porque tuve la gran suerte de que mi primera menstruación no fuera hasta la mayoría de edad y, además, tuve varios diagnósticos peculiares, así que me miraban a menudo mis partes púdicas. No es que tenga nada en contra de la medicina pública, todo lo contrario, estoy contentísima con ella, pero en lo referente a ginecología al final opté por la mutua, porque las listas de espera eran terribles e iba sobremedicada (algo que no me gusta nada). 


En fin, os digo esto porque iba a un hospital universitario, así que a menudo, sin previo aviso, entraba un conjunto de seres con bata blanca, un poco mayores que yo, a verme espatarrada y a los que se les contaba mi caso, sin tener en cuenta mi persona, mi corta edad, ni que me sintiera como un mono de feria. Pero ese día, en el que fui con mi madre a la consulta del médico a hacerme una prueba, fue el definitivo: la enfermera me llamó al pasillo y me hizo un montón de preguntas íntimas, poco propias del lugar donde estábamos, tan público y cercano al oído de todos, y la descuidada mujer me preguntó si ya había tenido relaciones sexuales (con mi madre de pie detrás de mí) a lo que respondí la verdad, no sin poner cara de póquer; al cabo de unos segundos, vi cómo modificaba su expresión, había visto la luz y me preguntó quién era la señora que tenía detrás... Mi madre, que siempre ha sido muy prudente, me comentó luego si lo que me había estado preguntando era si todavía tenía la regla (es tan educada, a veces parece inglesa).

dijous, 19 de gener de 2017

Visión

De pequeña ya era una rebelde sin causa: ahora estas cosas ya no pasan, pero a los 4 años quisieron ponerme un parche en el ojo, tengo un ojo vago (un poco como yo) y era una forma de reeducarlo. Por supuesto, a pesar de mi corta edad, conseguí que no me lo pusieran y fui corrigiéndolo con el no uso de las gafas; en poco tiempo mejoré muchísimo, incluso la hipermetropía. Y así he ido capeando el temporal hasta la edad adulta.


De repente, era miope. Seguía siendo vaga, hasta la muerte, pero mi visión había cambiado de condición, con lo que ahora ya no sé nunca cuándo ponerme las gafas, puesto que si me las pongo por la calle no calculo las distancias y choco contra todos los obstáculos. Siguiendo las directrices de mi joven yo, me las pongo solo en ocasiones excepcionales, porque todavía tengo la potestad de decidir qué es lo que quiero o no ver, y contra qué o quién quiero chocar.

dimarts, 17 de gener de 2017

Espionaje

Estoy muy preocupada por esto del espionaje, y no me refiero a ninguna agencia gubernamental de inteligencia, estilo CIA, o sí... os lo cuento: últimamente me aparecen muchos anuncios relacionados con búsquedas que realizo en Internet, práctica que me parece bastante invasiva y que me cuestiona a menudo nuestro derecho a la intimidad. Pues bien, mi cabecita hueca a veces hace búsquedas un tanto extrañas, ya sea por trabajo como por curiosidad... 

Pobres, así me imagino yo a los del CNI

Sin ir más lejos, hace unos años trabajé llevando el blog de un libro, una trilogía, No soy un serial killer, que ahora se va a poner muy de moda porque han hecho la película: escribía como si fuera el protagonista, un chico obsesionado con los asesinos en serie y con otras inquietudes algo excéntricas, puesto que además vivía en una funeraria. Tal como os habréis imaginado, me conozco todos los asesinos en serie y varias formas de matar, no porque me interesara el tema, por una cuestión laboral. Por fortuna, tengo mis dudas de que en España haya una red de espionaje capaz de llevar a cabo una redada en mi casa, aunque hace unos días me partí la caja con un capítulo de Castle en el que citaban a un agente de la agencia de inteligencia española CNI, y ahí me veis, haciendo una nueva búsqueda en Intenet y resulta que existen. A mí cualquier día me detienen, lo llevo claro.

diumenge, 15 de gener de 2017

Superabsorbente

Mi marido, con plena intención y pensando que sería más sano, además de que estaba de oferta y no sabe resistirse a ellas, compró harina de espelta para que yo hiciera uno de mis panes. Soy muy fan de la harina integral, así que tampoco me pareció una idea descabellada. Mala idea que no voy a permitir que se repita, es como estar comiendo serrín, no solo por el sabor, también por esa sensación de argamasa en la boca.

Eso sí, hemos descubierto que es un producto superabsorbente, estoy por patentarlo como esponja. Se me cayó una rebanada en el plato de sopa y en segundos absorbió todo el contenido, a excepción de los fideos, así que acabé comiendo fideos con pan.


Me he dado cuenta de que hay una especie de moda por sustituir alimentos que eran habituales, como ya pasó con la leche de vaca por la de almendra, soja y lo que sea... y el caso es que mi madre lleva toda la vida tomándola de almendra, pero da la sensación de que son modas provocadas por vete a saber qué. Entiendo que hay intolerancia a la lactosa y a otros tantos productos, pero si te sientan bien, ¿para qué sustituirlos? Y lo digo yo, que nunca me ha gustado la leche ni sus sucedáneos, pero mucho menos estos otros productos sustitutivos.

dilluns, 9 de gener de 2017

Paradojas

Esta época del año se produce una dialógica publicitaria curiosa: se mezclan anuncios de turrones, bombones y polvorones con productos dietéticos y milagrosas pastillas para perder peso. Es un tiempo de contrastes y de paradojas, puesto que sin las grandes y copiosas comilonas navideñas, la industria parafarmacéutica se vendría abajo en enero.

diumenge, 8 de gener de 2017

Reproducción

Hoy he leído un comentario que me ha indignado, aunque probablemente mi entrada tampoco va a gustar a muchos, porque no entra dentro de lo políticamente correcto. Una chica se quejaba de que tenía dos hijos y no podía tener un tercero porque no se lo podían permitir, decía que se reía cada vez que oía la palabra conciliación. A ver, ¿nos hemos vuelto locos? Llevamos años vendiendo a los países tercermundista la idea de que no deben reproducirse a lo loco y aquí fomentando la natalidad con ayudas públicas... pues a mí me dan ganas de llorar cada vez que alguien se beneficia de las bonificaciones por familia numerosa.

Después de todo, esas ayudas las estamos manteniendo los que, por los motivos que sean (económicos, físicos o ideológicos), hemos tomado la decisión de no tener hijos.

divendres, 6 de gener de 2017

Día de Reyes

¡Feliz día de Reyes a tod@s!



Que conste que es apto para absolutamente todos los públicos.

diumenge, 1 de gener de 2017

Mi madre, la moderna. Yo, obsoleta.

Ayer mi teléfono móvil decidió decir adiós al año 2016 y a todo el mundo: murió pocas horas antes de acabar el año, no sé si fue una señal de protesta, una declaración de intenciones o sencillamente era su momento... total, si hacemos caso al periodismo barato de finales de año, este era el año del desastre con tantos famosos que nos han dejado, y tal vez el móvil no quería ser menos.



Total, como llevamos años acabando y empezando el año durmiendo, decidí hacerme un homenaje y comprarme un móvil nuevo, nada más y nada menos que un Iphone 4s. Nunca me han gustado mucho estos teléfonos, pero encontré una buena oferta de reacondicionados, así que me siento mejor pensando que le doy una segunda vida al móvil, una reinserción al consumismo.



Esta mañana, como todos los días 1 de enero de toda mi vida, he llamado a mi madre justo cuando empezaba el concierto de año nuevo en Viena para tararearle la famosa canción de apertura (una pequeña tradición que me divierte y que enfurece a mi madre entre risas), le he contado mi nueva adopción de móvil y, entonces, ha pasado algo inaudito, mi madre me ha preguntado si ya estaba segura sobre si podría usar WhatsApp en ese modelo. ¿Cómo? ¿Cuándo mi madre se ha vuelto tan moderna y yo tan obsoleta?
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